Todos aspiramos a una vida sin problemas ni conflictos. Todo alegría, todo vodka, todo lindo. Soñamos con un estado de felicidad permanente, total e inoxidable. Pero en el fondo, atrás y adelante, sabemos que eso no es posible. Que la vida no sería tal, como la luna, sin su lado oscuro. Es la maldita contradicción la que empuja hacia adelante, la que nos mata y nos da vida al mismo tiempo.
L.
jueves, 26 de enero de 2012
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


Planeta Azul un libro de J.Winterson describe esto y mucho más.Si lo pueden leer ,lo recomiendo .
ResponderSuprimirMaria
Conocemos el placer por el displacer decía Aristóteles, cada vez que decidimos por algo dejamos otra cosa de lado. Nuestra naturaleza compuesta de opuestos como el alma y el cuerpo sustentan esa contradicción. El reto tal vez más que esperar obtener ese todo imposible sea lograr armonizar las diferencias. El todo , lo absoluto está mucho más allá de nosotros.
ResponderSuprimirGraciela B
“Yo soy dos y estoy en cada uno de los dos por completo."
SuprimirSan Agustín