jueves, 12 de enero de 2012

Muertes y maravillas

Tengo a veces pensamientos oscuros. Pienso por ejemplo que dentro de un siglo aproximadamente todos nosotros, mis quinientos "amigos" de Facebook, mis casi doscientos seguidores de Twitter, los adherentes de este blog, los presidentes del mundo entero y sus ministros, las modelos que muestran el culo en las revistas, en fin, para qué seguir. Ninguno de los mencionados, y unos cuantos más, estará vivo para entonces. Ya dije que a veces tengo pensamientos oscuros. Todos muertos y remuertos más o menos en cien años. No por conocido el dato es menos inquietante. Debo decir también que no me consuelan las ideas acerca del reino de los cielos, la reencarnación, las constelaciones, los helados míticos, las otras vidas o la resurrección del alma. No creo, lo que se dice, en nada. O sí. Creo en la energía de los gusanos y los microorganismos. El tema puede tomarse negativamente o, por el contrario, como una buena noticia. No digo nada nuevo si recuerdo que la pulsión de muerte, es decir, la perspectiva finalista, es uno de los mayores estímulos que existen para vivir, amar, producir, hacer cosas y deshacer otras. Hambre y amor. Vida y muerte. Fuerzas poderosas, casi imbatibles, para seguir en el camino. Y en el medio, claro, pensamientos oscuros y doradas manzanas del sol. 
L.

5 comentarios:

  1. Conoci a mis abuelas, tengo algun recuerdo de mi abuelo materno y ninguno del otro, con el cual coexistimos escasos meses.

    Tengo unas cuantas cosas en mi casa que fueron de tal y de cual. Una de las mas antiguas es un mortero de marmol, GASTADO, que fue no se si de la generacion de mis bisabuelos o de la anterior.

    Es decir, lo mas lejos que llego es hasta
    cuatro generaciones arriba, con un mortero, hasta tres con mas cosas (no la recuerdo pero se que conoci a la bisabuela de mi padre).

    Me quedan tios de la generacion anterior e hijos y sobrinos de la siguiente, y es probable que lleguen los primeros nietos o sobrinos nietos antes de que se vayan los mayores que me quedan.

    Todo parece indicar que tres o cuatro generaciones es la medida de nuestra permanencia en este mundo.

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  2. Si hablamos de creencias y permanencias, recomiendo el visionado de La cueva de los sueños olvidados, de Herzog (en el cine y en 3D, de ser posible)

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  3. Yo en mi blog puse una frase que se me ocurrío que dice "cuando nadie repare en mi ausencia habrá muerto el recuerdo".
    Muy productivo tu (o vuestro creo que son dos)blog.

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  4. Mge, debo decirte, sin ánimo de reproche, que ya recomendamos esa película de Herzog fervorosamente en este blog. Hasta publicamos el trailer dos veces. Me adhiero a tu entusiasmo por el film. Es lo que mejor que vi en años. Y sí. Debe ser en el cine y en 3D. NO me la puedo sacar de la cabeza.

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  5. El mundo es malo y ustedes lo pintan peor. Me bajo del blog hasta que retorne la alegría.

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