miércoles, 18 de enero de 2012
Locura y amor
Se supone que el enamorado está loco. De ser cierto ese amor supremo acabaría en poco tiempo. No se puede construir un vínculo en estado de total y completo desorden. O se puede pero en fin. Podría también decirse que los verdaderos locos son los imposibilitados de amar. Sí. La peor enfermedad del alma. No poder amar significa no poder liberarse de uno mismo. Ahora. El amor pasión, el amor desesperado y desesperante, ese amor excesivo que sólo se alimenta de sí mismo, resulta agotador por donde se lo vea. Y, además, termina convertido en una forma sutil del amor propio.
L.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



Tal vez el enamorado vea en el otro lo que los demás no vemos y por eso comprenda más allá de lo que nosotros, los otros, alcanzamos por la razón. Esa posibilidad de exceder la razón, esa desmesura a veces produce encuentros mágicos otras lamentables. Pero también creo que lo terrible es no poder amar. Me parece que es mejor equivocarse por haber amado que quedarse prisionero de uno mismo por no haberse lanzado al encuentro mágico con el otro.
ResponderSuprimirGraciela B