Dormir de noche es una cosa. Pero dormir de día, mientras los demás intentan despertar y hacer algo, es una forma de complicidad. Cerrar los ojos ante el horror o la belleza, negarse al amor o al combate por un mundo más habitable, es formar parte del problema y no de la solución. Dormir de noche es comprensible. Pero dormir de día es una colaboración gratuita con el dolor y la angustia de tanta gente, tanto mundo, tanta naturaleza cruelmente desnaturalizada. Es o sería mejor, aunque no sirva para nada, abrir los ojos y, sí, despertar.
L.
sábado, 28 de enero de 2012
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


Para mí es mejor aunque no sirva para nada abrir los ojos y despertar. Me asusta la indiferencia al presente que me toque. Que por dormir me quede sin haber hecho lo suficiente.
ResponderSuprimirGraciela B
Perón decía que una buena siestita duplicaba el día. Pero bueno, no todos somos peronistas...
ResponderSuprimir