sábado, 14 de enero de 2012

Distracciones

Durante todo el día de ayer los argentinos no hablaron de otra cosa. Se quedaron viendo una y mil veces un video breve donde alguien filmó un accidente de ruta con resultados fatales. Creo que es algo ocurrido en un lugar llamado San Clemente del Tuyú. No sé cuándo ni me importa. Entré a una peluquería y sólo hablaban de eso. También en la oficina donde trabajo y en el transporte público donde viajo. Al parecer la gente está pobre de temas que la hagan vibrar. Eso pensé. Están tristes. No saben qué hacer con sus vidas. Desearían quizás enamorarse, en fin, no sé. Entonces llega el video del auto para salvarlos. La bella imagen de un cadáver flotando como un ángel en la ruta. Los vi a todos tan interesados ayer que me pregunto cómo soportarán el día de hoy. ¿Aparecerán más cadáveres y escándalos? Porque al poco tiempo el acontecimiento es olvidado y necesita renovarse con más noticias y hechos que no nos incumben en absoluto pero estiran las horas como sexos. ¿La vida sería entonces, contra toda evidencia, un consumo constante y morboso de situaciones anodinas? ¿Eso es la famosa vida entonces?
L.

2 comentarios:

  1. Todos necesitamos que nos cuenten historias. Antes eran folletines, radionovelas, después llegó la tele.

    Ahora esa necesidad humana se cubre con los videos de Internet. Ese video en particular es tétrico, real y cercano. Nos podría haber pasado a cualquiera de nosotros.

    El morbo necesita Candelas, Marías Cash, videos de choques, viejas muertas abandonadas por sus vecinos. Todos los días una película de terror diferente que nos haga sentir vivos.

    Abrazo

    F.Vico

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  2. Ay, yo no puedo vivir sin mi dosis cotidiana de morbo.

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