lunes, 2 de enero de 2012
Cyberflirt
Es conocida la potencia erótica del chat, las redes sociales, los mails inesperados, etcétera. Hombres y mujeres, varones con varones, chicas con chicas. Casi todos lo han probado en sus diversas combinaciones. También las parejas aburridas encuentran un escape por ahí. La infidelidad, Disneyworld y el blackberry son grandes entretenimientos. También el speed con vodka. La desaparición del cuerpo a menudo permite la desnudez del alma. Pero como las nubes jamás alcanzan...cuando se tiene hambre de verdad lo que se inició on line reclama consistencia. Lo que viene después de la masturbación virtual puede ser amor o un divino desastre. Como sea. Tarde o temprano lo puramente digital resulta frustrante. Y el encuentro, claro, termina siendo inevitable. Nada sale gratis.
L.
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Este post me recordó a García Morente en su Introducción a la filosofía cuando decía:"...la filosofía necesita ser vivida. Necesitamos tener de ella una "vivencia". Puedo tener una idea de un paseo por París pero veinte minutos a pie por allí son una vivencia, mi experiencia. Serrat por otro lado decía:" ...prefiero un lunar de tu cara a la biblioteca nacional". Coincido en que "...cuando se tiene hambre de verdad lo que se inició on line reclama consistencia". Y es mejor que sea así. Nadie da tres por un par.
ResponderSuprimirGraciela B