miércoles, 11 de enero de 2012

Arte y deseo



¿Todo arte es erótico? Lo es desde el momento en que la obra artística muestra y oculta a la vez. Y no sólo eso. Los mejores exponentes de la mal llamada pintura erótica -Dalí, Picasso, Wesselmann, Courbet- encuentran el verdadero corazón del hombre en sus pulsiones más carnales. ¿Subliman deseo en obra? ¿Eyaculan por medio del pincel? Puede ser. El arte busca la fusión total. Amor loco, pasión, entrega absoluta de materiales, cuerpos y almas. Saben, en el fondo, que semejante pretensión es irrealizable. Las obras de Schiele y Dix, por caso, componen imágenes de la soledad del hombre y la mujer, la soledad de los sexos que se encuentran, se aniquilan y mueren de goce hasta la próxima batalla.
L.

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