Entro a veces en donde no me llaman. Opino sin que nadie haya pedido mi opinión. Me doy en ofrenda a un dios que me ignora. Después, claro, a pagar las consecuencias por la jactancia. Aprendizaje del día. Si no hay demanda no debe haber oferta. No, al menos, de mi parte. Parece una tontería...pero es básico.
L.
martes, 10 de enero de 2012
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


Que todo fluya sin mi. Que todo fluya en mi.
ResponderSuprimirMaria R
Hay demanda de posteos.
ResponderSuprimirEl mercado tiene reglas muy claras. La oferta obliga a la demanda. Nada de callarse.
ResponderSuprimir