domingo, 1 de enero de 2012

Andrea desde Colombia

Sigue sonando la pólvora a lo lejos. Y el viento golpea fuerte como suele pasar en los comienzos de enero. El pavo real de los vecinos grita demasiado. Hoy no han pasado
volando los papagallos. Otra escena habitual. Escucho el viento encerrada en mi habitación. Lo escucho atentamente.

Andrea

1 comentarios:

  1. Será la atenta escucha del silencio en el viento lo que nos mantiene vivas?
    Precioso texto , Andrea .

    Maria

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