jueves, 27 de octubre de 2011

Pasamos rápidamente de la euforia a la caída. Es algo parecido a lo que pasa con el orgasmo o con un partido de fútbol. Entusiasmo sin límites, depresión, alegría, desesperación, felicidad. Y todo así. Lo ideal sería encontrar un punto intermedio. Calma. Algo más equilibrado que nos permita vivir sin altibajos. Pero qué difícil, maldición, cómo cuesta alcanzar ese maldito punto medio.
L.

2 comentarios:

  1. Hay un proverbio chino que me acompaña desde hace tiempo, quizá porque soy bailarina es que para mi viene perfecto al caso;
    "No detengas el movimiento para encontrar la calma.Encuentra la calma en el movimiento."
    Contrariamente a lo que se cree ver en la técnica de danzas clásicas, por ejemplo,para hacer relevé (eso de pararse en la punta de un pie) la acción no se agota cuando desplazamos el eje de nuestro cuerpo sobre ese pie y nos "subimos" al dedo en cuestión.Para estarnos allí todo el cuerpo sigue haciendo múltiples movimientos; empujamos con el pulgar hacía el piso, proyectamos la "tapa" de la cabeza hacia arriba,miramos hacía donde vamos,etc...todo esto porque sostenemos un cuerpo en el espacio y no sobre un único punto fijo.Quién se cansa o abandona o simplemente distrae, cae...Caer es también un intermedio.
    El entrecieloytierra.Espaciamiento donde los cuerpos habitamos cómo bailarines endemoniados.
    Bailar es aprender a caer y también a sostenernos en la caída.

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  2. Qué interesante, lo de la bailarina

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