Los que hablan mucho de literatura por lo general no escriben. Y si escriben lo hacen mal. Los que se jactan de hazañas sexuales inducen a la sospecha. Lo más probable es que sean impotentes en potencia. Los que se entusiasman demasiado con las nuevas tecnologías aplicadas al libro electrónico y al periodismo saben poco de ambas cosas. Menos palabras por favor. Prestar atención a los que callan. Esos deben ser buenos en todo lo que hacen.
L.
lunes, 5 de septiembre de 2011
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¿Sería posible que algo así tuviera que ver con la escasez de comentarios tantas veces cuestionada en este blog?
ResponderSuprimirQuiero decir, que sus lectores, tratando de evitar ser jactanciosos, o algo similar, prefieran callar.
ResponderSuprimirPuede ser. Nos quejamos del silencio de los lectores pero admitimos que no siempre uno tiene ganas o necesidad de comentar algo que lee.
ResponderSuprimirL.
Creo que los que leemos un blog, nos acostumbramos a comentarlo, no se porqué, debe ser la forma nueva de la literatura, a mi me gusta comentar.
ResponderSuprimiren mi caso pasa lo siguiente:
ResponderSuprimirleo y sonrio por que me haces vivir, presenciar y hasta sentir cada cosa que decis cuando armas una oracion, tan simple a la vista, pero tan complicada para otros. Digo complicada porque leo, leo y leo muchas cosas en internet y nada me saca de la rutina, casi nada me despierta una sonrisa a partir de un texto, ahora todo es visual.
Saludos (ojo mi saludo no significa un no me escribas mas jajja)