viernes, 2 de septiembre de 2011

Malas palabras


¿Existen las malas palabras? No sé qué pensar. Admitir semejante cosa implicaría aceptar la existencia de palabras buenas. ¿Y cuáles serían éstas últimas? Hoy, en uno de mis trabajos, hice una pequeña encuesta. Pregunté a mis colegas cuáles eran las peores palabras o frases insultantes que preferían por sobre todas las demás. Porque, no nos engañemos, a todos nos gusta usar palabras fuertes en determinadas situaciones, en especial cuando de insultar se trata. La lista es larga y no la voy a reproducir completa por cuestiones de urbanidad y espacio. Las que recuerdo son, entre otras, lareputamadrequeteremilparió, boludo, la concha de la lora, una palabra rara que se usa en el interior (papuda), pelotudo, orto, conchuda, culeado, en fin, por ahí fue la cosa. Ante una respuesta de un compañero recordé algo leído en un libro psicoanalítico dedicado a las llamadas malas palabras. La expresión andá a la concha de tu madre -según afirma el libro escrito por el rosarino Ariel Arango- equivale a decirle al agredido que vuelva a meterse por el mismo lugar donde salió, es decir, que desaparezca del ambiente para siempre. Más allá de estas consideraciones, ciertas o rebuscadas, no puede negarse que las malas palabras o como se llamen son esencialmente terapéuticas y alivian la tensión. En resumen. Que nadie puede prescindir de ellas.
L.

5 comentarios:

  1. Un insulto a tiempo evita el infarto agudo de miocardio.

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  2. Jajaja! Me parece muy acertado! Las malas palabras de vez en cuando son liberadoras!

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  3. Qué linda pintura, quién es el autor?

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  4. Máximo, el cuadro es de Pablo Picasso y pertenece al período azul temprano de su obra. Gracias por tu interés.
    L.

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  5. No existe la mala palabra. Existen las palabras mal dichas, y creo que los insultos son palabras mal dichas. Un insulto trae del fondo algo negativo, pero se expulsa de la boca con cierto olor que no es muy dificil sentir. Pero si hay quien necesita largar algo negativo de ese modo, pues bien. Yo estoy intentando, cada vez mejor, evitarlos, aunque me es fácil escribir esto tranquilo sin verme enojado.

    Hay muchos insultos que conllevan machismo. Puede ser cierto lo de : vuelve a la vagina de tu madre!!!. Pero qué tiene que ver mi hermana.
    No es fácil encontrar, usar y aplicar bien un insulto. Debe ser eficiente, de lo contrario el insulto quedará en nosotros, por más que se diga.
    ¿"...de mierda"? ¿Qué es eso? Quizás una prueba de que no sabemos insultar. Te quedaste corto con puto, gil, puta y necesitas darle ese horrible agregado.

    Me llamo Tomás y me gusta este blog

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