¿Por qué se meten los otros en mi vida? ¿Por qué todos parecen saber todo lo que me conviene hacer y deshacer? ¿Desde cuándo una persona se cree con derecho a guiar mis pasos por el camino que, supone, es el moral y políticamente correcto? Demasiados maestros para alumnos que no les pertenecen. Llegó para mí la hora de poner límites. Los quiero a todos. Pero hasta aquí llegaron.
L.
lunes, 5 de septiembre de 2011
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Y al que no le guste que no venga más al blog.
ResponderSuprimirAclaración. El post no tiene relación con este blog. Apunta a las intromisiones de la gente en la vida privada de las personas. Sólo eso.
ResponderSuprimirL.
No tengo muchas verdades, prefiero no dar consejos
ResponderSuprimirCada cual por su camino, que igual va a aprender de viejo
No creas, anònimo. Algunos, viejitos y todo, no aprenden nunca nada. Gracias por participar.
ResponderSuprimirL.
Pero está bueno. aprender de viejo.
ResponderSuprimirlimites. necesarios y válidos. valiosos. las intromisiones son tanto mas molestas cuanto más espeso es el caldo en el que uno esta tratando de flotar y salir a respirar un poco de aire fresco. en definitiva, no puedo aprender la experiencia de nadie... gracias por los consejos y las buenas sugerencias, pero por mas que junte todas las campanas solo puedo tocar la mia.
ResponderSuprimirPreciosos límites. Que se busquen una vida propia.
ResponderSuprimir