lunes, 19 de septiembre de 2011
Libros marcados
Subrayar un libro -con lápiz o marcador- es una manera de volver a escribirlo. Es, también, una inscripción interna, un grito de alerta, una iluminación. Subrayar un texto es también negarlo, destruírlo, matarlo, convertirlo en una prótesis que no respira. Los libros marcados nos marcan. Pero hay algo todavía más interesante y es todo lo que ha quedado en un libro sin subrayar. Lo dejado de lado (lo olvidado) será nuevo mañana. Como esas personas que ayer dejamos pasar con indiferencia y hoy, ahora, justifican la vida.
L.
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... últimamente no dejo de leer ningún post y no me hace falta comentar nada.
ResponderSuprimirMi cuerpo reverbera.
Saludos
Uf! yo soy de esas que subrayan libros. No creo que lo esté reescribiendo o matando, más bien considero que es mi manera de reconocer aquellas frases que brillan, que me marcan; la fina pluma del artista que diseña eso que me apasiona.
ResponderSuprimirQuizás no puede hacerme entender. Quise decir qeu al sobresaltar algo sobre el resto estoy, de algún modo, "construyendo" un libro distinto. O sea. Escribiéndolo a mi modo. Lo estoy "matando" al romper el balance de lo marcado con lo no marcado...Lo convierto en otra cosa. Destruyo el original. Y por último quien subraya algo a la vez no subraya otras partes. ¿Porque son malas? ¿Porque no interesan? Eso está por verse. Lo no subrayado puede ser lo subrayado mañana. Y mañana eso será lo nuevo. Y lo subrayado ayer, quizás, ya no tenga mucho interés en la nueva etapa.
ResponderSuprimirL.
Como con los recuerdos!
ResponderSuprimir(me fui de tema no?)
Es verdad, cuando subrayo me quedo con ese párrafo o esa idea y me pierdo las otras. Guardo libros como tesoros y cuando los tomo de la biblioteca después de años de sacarles el polvo del lomo, descubro fotos viejas, recuerdos olvidados y lo que no entendí ese día que subraye.
ResponderSuprimire