domingo, 4 de septiembre de 2011

El viento soy yo

Llega una hora de un minuto de un segundo de un tiempo sin tiempo donde no puedo esperar más. Y entonces claro. Y entonces nada. No vendrá nadie con los pelos al viento. No habrá algos ni algas mojando sábanas muertas. Y entonces claro. Y entonces nada. Es cuando todo se acaba y uno mismo se convierte en lo esperado. Y es cuando empiezo a soplar hasta ser eso que levanta y empuja el polvo del mundo. El viento soy yo. Y no queda nada que esperar.
L.

8 comentarios:

  1. Qué sensato sería convertirse en lo esperado. Este uno de los posts más poéticos y bellos que leí. Quizá tenga que ver con mis sensaciones en este momento, quizá sea así, pero arriesgo a decir que es el post más bello que leí. Gracias, y por lo que leo sería una forma para decirte gracias a vos mismo, una autoaclamación. Que vivan esas formas de quererse y escribirlo. Como es más que sabido, si no te querés no podés querer... Es un eterno retorno, es una forma de evolucionar (si te querés de forma sincera, estás cambiando al mundo.) Quererse se dijo, a quererse y darse los gustos y retarse y salir tmb un poco de uno, ser o no ser. O quererse o no ser.

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  2. Gracias Máximo. Una cosita. Lo que escribí, al menos lo que intenté decir, es que por momentos no podemos esperar nada del mundo. Y en ese caso todo lo que tenemos es nosotros mismos. No sé si eso quiere decir quererse en el sentido de algo narcisista o egocéntrico. No fue, al menos, mi intención. Pero bueno.
    L.

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  3. L. si se trata de no esperar nada del mundo se convierte en esperar todo de uno (para mi manía a las dualidades.) En cuanto "uno se convierte en lo esperado", igual lo que hayas querido decir es una cosa, lo que entiendan otros punto aparte, siempre, y en eso de alguna manera hay que ser conciente: uno se larga a escribir y cada cual lee lo que tiene ganas, a cada momento, de leer. Trágico el lenguaje que no comunica sino que abre interpretaciones y a veces nos hace sentir incomunicados, "no tengo palabras para lo que siento", pero entre lo trágico y lo ditirámbico estamos, una invención dialéctica que de a ratos tiene sensaciones, para decirnos que hhay excepciones y partes que no conocemos de nosotros, el lenguaje es una flor venenosa y somos abejas que siempre quieren más del dulce. Eso esta vida, en hoy, mañana seguro soy otro que vive con reglas básicas, esas que nos dejas ser muchos y permanecer

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  4. Salir del anonimato. Comentar un post sin preguntarme si vale la pena. Ya no importan esas cosas. Ya no espero demasiado. Sólo quiero ser el viento y romper con el pudor, para no perder la vida.
    Bello post!

    Iraiz

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  5. cuando dejo de esperar sucede.es un instante de lucidez en que todo Es.Claro;
    "No soy nada, nunca he sido nada, no puedo pretender ser nada. Aparte de eso, guardo en mí todos los sueños del mundo." – Fernando Pessoa.

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  6. El viento es un delincuente que se escapó de su celda, recuerda Cortez.

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  7. dejar de esperar es empezar a vivir (de nuevo!)

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