sábado, 17 de septiembre de 2011

Deseo y necesidad


Conviene no igualar deseo y necesidad. La necesidad nace de un estado de tensión interna y se resuelve más o menos fácilmente. Comer si se tiene hambre. Beber si se tiene sed. El deseo es algo más profundo y definitivo y secreto. Se relaciona con recuerdos infantiles. Con signos de algún modo indestructibles. La necesidad alude a objetos específicos. Puede, por eso mismo, encontrar satisfacción rápida. El deseo permanece oculto y suele ser reprimido por muchas razones. Darle rienda suelta o tratar de realizarlo al menos en parte equivale a vivir de verdad. Y eso, claro, resulta siempre y en todos los casos tan o más peligroso que la libertad.
l. 

2 comentarios:

  1. Este blog tiene la capacidad de hacerme pensar en temas que me gustan y de discutir.
    Muchos títulos me llaman la atención y la noche no alcanza.
    Así como está planteado el tema de la necesidad y el deseo, pareciera parte de una utopía, en el sentido que supone que, un aspecto tan vitalmente definitivo como la alimentación para cualquier cosa viviente, dependiera solo de sentir hambre y comer. Y abre todo un universo lleno de preguntas, sobre como el ser humano se mantiene vivo a si mismo y sostiene vidas (plantas, perros, hijos, etc.).
    La libertad es peligrosa y el deseo también.
    Me gusta cada tanto practicar el ascetismo, esa filosofía me hizo perderle el miedo a la libertad.
    Saluti
    E

    ResponderSuprimir
  2. Deseos y necesidades, motores y engranajes de lo mismo, la vida. ¿será que lo tortuoso aparece cuando pretendemos vivir a mitad de camino entre los deseos, las necesidades y lo que "debe" ser?

    ResponderSuprimir