Los amores imposibles son mejores que los posibles. No generan conflictos, duran toda la vida, no presentan roces de convivencia, pueden ser alimentados infinitamente como los sueños y los horizontes. Los amores imposibles no duelen nunca. No molestan con raros planteos. Son hasta sexualmente eficaces. Se diría en fin que los amores imposibles son perfectos, o, qué pena, casi perfectos.
L.
L.


Ni los imposibles se libran de los conflictos. Es justo ahí, en el momento de la asfixia, cuando aparece algo que los rescata. Una lámpara, un sueño, un bosque de música para perderse y no volver más.
ResponderSuprimirIraiz
Los posibles y los imposibles tienen algo en común, los dos nos hacen sufrir...
ResponderSuprimirsi, el sufrimiento puede ser una parte. pero también está la otra que es mucho mejor. Es una pena que el vacío o el dolor parecen poder dejar marcas mas profundas.
ResponderSuprimir