No es tan grave la cosa. Para nada. Hay que limitarse a tomar distancia y observar. Eso es todo. Una pasión amorosa suele ser vista por sus protagonistas como un hecho inédito. Intenso como pocos. Es algo dramático, hermoso y terrible. Pero esa misma pasión mirada desde lejos puede resultar cómica, grotesca, mínima, casi una broma de mal gusto. No es tan grave la cosa. Tomar distancia. Como en los museos. Mirar un cuadro desde muy cerca es no ver nada. Mirar a una persona pegándose a ella es, también, no conocerla. No es tan grave la cosa. Tomar distancia. Eso.
L.
jueves, 4 de agosto de 2011
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Creo también en la importancia de tomar distancia sobre todo cuando no vemos con claridad o lo que vemos nos confunde. Muchas veces eso implica ponerse en el lugar del otro , tratar de observar desde otro lugar como aquel profesor de La sociedad de los poetas muertos. El ejemplo de la pintura es exacto. Por no tomar distancia muchos perdieron el placer de disfrutar los cuadros de Renoir o Monet porque se veían las pinceladas. El secreto era alejarse. Eso.
ResponderSuprimirGraciela B
Salir del bosque y luego reconocer cada arbusto. Mirarlo con distancia. Asi me aconsejaba un jefe.
ResponderSuprimir¡me encanta!
ResponderSuprimirla distancia/son 100 caminos/en un solo día
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