martes, 2 de agosto de 2011
Temas prohibidos
Me dice una fiel lectora que la termine con "los ataques a la gente" en este blog. Se refiere al post de abajo, a mis críticas a las nuevas tecnologías, a mis enojos cotidianos. Dice que satanizo el progreso y que a ella, la lectora, le da pereza leer ese tipo de sermones. Algo parecido ocurre cada vez que tocamos acá el tema de la ecología. No le interesa a nadie. Lo sé. Si en cambio escribimos sobre amores difíciles, orgasmos e infidelidades, todo bien. Si hablamos de las cosas lindas de la vida, todo bien. Si tiramos buena onda aunque se pudra todo, perfecto. Lo vivo diariamente. No ataco a la gente. También soy la gente. Trato, modestamente, de pensar algunas cosas y vivir sabiendo que, para mí, es la mejor manera de vivir.
L.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



Totalmente de acuerdo con vos, Luis. Le recomendaría a esta lectora que haga "zaping": que no lea el post que no le gusta y siga por otro, o vuelva al día siguiente, o al otro, y así hasta que lea aquello que está esperando leer.
ResponderSuprimirPor lo pronto, no quiero leer en este blog aquello que quiero, sino aquello que me desubique, que me corra, que me empuje, que me sacuda del cómodo lugar en el que -a veces- están o quieren estar mis ideas, mi pensamiento, mi sentir, mi estar en el mundo.
Nunca dejar de usar la pica que se hunda en el mar helado que tenemos en el corazón. Para Kafka, eso y no otra cosa debe ser la escritura.
ResponderSuprimir¿o será que te gusta discutir? ¡te espero en twitter entonces!
ResponderSuprimirA mi me gusta pensar que malinterpreto a veces las opiniones que me dan, tal vez no es más de lo mismo.
Querida liebre dorada arroja la primera piedra si estas libre de pecado.
ResponderSuprimirEs un placer.
Yo también te apoyo Luis! Quizás esta lectora, y tantos otros, deberían pensar profundamente en el significado del "progreso".
ResponderSuprimirLos luditas rompían las máquinas en el siglo XIX. Siempre se los presenta como unos locos. Me pregunto si al fin y al cabo no tenían razón.
ResponderSuprimirYa el término "la gente"...
ResponderSuprimirPienso similar a María Noemí, que circule y deje circular. Que se enoje y dude de todo (lo cual para mí, siempre está bien) pero que no sea caprichosa o acaso también quiere dictarte las palabras de los textos?
O acaso la lectora no sabe que escribir es vivir y que en la vida está lleno de colores y no todo es rosa y con pompones....
A.P