El simple acto de conectarse a Internet y actualizar el perfil de Faceook y Twitter le insume a cada individuo o individua unas cien horas mensuales. La hiperconexión de pilotos aeronáuticos produjo ya tres accidentes de avión (doscientos pasajeros promedio murieron en cada caso) y un choque de trenes en la Argentina. Los conductores estaban enviando mensajes de texto a sus novias. Debe haber otros episodios pero para qué detallar. Leo en el diario el caso de Nicholas Carr, profesor de literatura graduado en Harvard, quien desde que descubrió Internet ya no puede leer un libro entero. Entró en un estado similar al autismo. La situación llegó a tal extremo que Carr y su mujer decidieron abandonar sus ultramodernas instalaciones de Boston y fueron a vivir a una cabaña de las montañas de Colorado. Es un lugar sin celulares y sin Internet. Pronto la humanidad lúcida seguirá los pasos de Carr y su esposa. También yo voy a hacerlo, esta vez, sin suspender el viaje.
L.
martes, 2 de agosto de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



Qué buena decisión.
ResponderSuprimirPocas cosas me encabritan más que un idiota que habla por teléfono a los gritos en el colectivo.
ResponderSuprimirwi fi?
ResponderSuprimirSuelo vacacionar en un lugar donde se combinan, la playa y a 12 cuadras, la vida de campo, con 300 habitantes estables, para mi la mayor atracción de mis vacaciones es hacerme amiga de la gente del pueblo, ya que los veraneantes somos tan aburridos, y para esa gente, internet tiene otro significado. Imaginate, un escritor o un dibujante o una costurera, que cuando suspira o su mente necesita descansar mira por la ventana y ve a 18 caballos que vuelven de su recorrida, o a las gallinas que pasean por todo el pueblo, Qué tal; qué les parece, y ahí el internet, trae noticias, trae conocimientos, esos días de invierno que a las cinco de la tarde hay que estar adentro, porque hace mucho mucho mucho frío.
ResponderSuprimiryo tambien quiero irme del mundo virtual!!! de facebook por ejemplo, que si bien lo utilicé para conocer otros mundos y acercarme a lo que me gusta, la biologia, la musica, el arte, la vida, al verdad que ya quiero irme de todo lo cibernetico, empecé por dejar de enviar mensajes de texto en el celular, me gusta escribir mucho y por eso me cuesta renunciar al teclado...retomaré mi libreta de campo? quiero quieroooo a veces lo logro pero dura unos dias nomas, S.O.S!!!!
ResponderSuprimir