Nuestra vida está llena de imposibles. No podemos cambiar casi nada de lo que nos rodea. No podemos cambiar a nadie. No podemos hacer montones de cosas que quisiéramos hacer. El mundo nos pone límites a veces infranqueables. La pregunta que todos deberíamos hacernos, entonces, es qué cosas sí podemos concretar. En qué campo. Con quién. Y una vez que tengamos la respuesta a esa duda crucial todo lo que debemos hacer es actuar en consecuencia.
L.
viernes, 15 de julio de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


Me gustó mucho este post.
ResponderSuprimir¿Por qué tantos anónimos en este blog?
ResponderSuprimirY si encima elogian...
L.
Lo importante, a mi ver, es conocer los propios límites.
ResponderSuprimirConociéndolos, sabremos cómo superarnos. Siempre
Saludos
J.
Luis, sabés que desde hace unos días tengo muy presente esto, sobre lo que vos insistís siempre, en que el momento es ahora, para hacer algo, para hacer lo que queremos. Ví también la película El club de la pelea, que insiste sobre lo mismo. Gracias!
ResponderSuprimirHacer lo que podemos y un poquito más. Que el prójimo no sea la pared.
ResponderSuprimirEl que domina a los demás es fuerte; el que se domina a si mismo es poderoso, Pequeño Saltamonte.
ResponderSuprimirPropuesta= aunque siempre es mejor el tuyo... como siempre.
ResponderSuprimirBlue
Podemos cambiar lo que nos rodea. No podemos cambiar a nadie. Podemos hacer montones de cosas que quisiéramos hacer. El mundo nos pone límites a veces. La pregunta es qué cosas concretar. En qué campo. Con quién. Y actuar en consecuencia.
A mí también me gustó mucho este post, lo sigo releyendo ;) Laura.
ResponderSuprimir