miércoles, 13 de julio de 2011
Elogio de la duda
Dudar de todo. Fue el lema de Marx así resumido a sus hijas en un breve y familiar reportaje. Dudar hasta de uno mismo, del otro más cercano y querido, del amor y del odio, de las ideas y hasta del guiso de lentejas. La incertidumbre es el motor del arte y de la vida. Sólo hay sujeto si hay duda y si hay falta. ¿Por qué insistir en el deseo aún sabiendo que nunca lo realizaremos? Dudar de esta pregunta. Dudar de su improbable respuesta.
L.
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Comparto esta visión de la duda como la gran motivadora del arte y de la vida. También diría que su aporte es positivo para limitar posiciones absolutas y dejar abierta una puerta a lo diferente. Creo que es esa duda frente a lo otro posible lo que deja abierto el canal del diálogo y a lo mejor al encuentro con el otro en tanto que otro.
ResponderSuprimirGraciela B
sabia es la duda, claro que sí...
ResponderSuprimir(Afirmalo con fuerza
Déjalo ir con ligereza
Peter Brook)